La denominada “Economía Naranja” ha emergido como un concepto transformador que va más allá de los tradicionales modelos económicos. Este término, acuñado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se refiere a la contribución económica de las industrias culturales y creativas, abarcando sectores como el arte, el diseño, la música, el cine, la moda y la tecnología, entre otros.

Los especialistas señalan que, esta conceptualización se caracteriza por la generación de valor a través de la creatividad, la innovación y la expresión cultural. Engloba tanto a las industrias culturales tradicionales como a las nuevas formas de expresión digital.

Este modelo abarca diversas dimensiones, desde la producción de bienes y servicios culturales hasta la creación de plataformas digitales y experiencias inmersivas. Los sectores clave incluyen:

1. Artes Visuales y Escénicas: Pintura, escultura, teatro y danza contribuyen significativamente a la “Economía Naranja”, fusionando la creatividad con el valor económico.

2. Cine y Audiovisuales: La producción cinematográfica, televisiva y de contenidos digitales experimenta un auge, generando empleo y atrayendo inversiones.

3. Diseño y Moda: La creatividad se traduce, entre otros, en la moda y el diseño, generando industrias dinámicas y sostenibles que promueven la identidad cultural.

4. Tecnología Creativa: La convergencia de la tecnología y la creatividad da lugar a nuevas formas de expresión, desde videojuegos hasta realidad virtual, impulsando la innovación.

La “Economía Naranja” no solo potencia la creatividad, sino que también se erige como un catalizador de desarrollo sostenible. Entre las oportunidades que ofrece se encuentran:

1. Generación de Empleo: Las industrias culturales y creativas generan empleo diversificado, incluyendo artistas, diseñadores, programadores y gestores culturales.

2. Diversificación Económica: Diversifica la matriz económica de un país, reduciendo la dependencia de sectores tradicionales y fomentando la innovación.

3. Cohesión Social: La expresión cultural promueve la diversidad y fortalece la cohesión social al celebrar las identidades locales y globales.

4. Atracción de Inversiones: Las ciudades y países que la fomentan atraen inversiones y turismo cultural, impulsando el desarrollo económico.

La denominada “Economía Naranja” representa un cambio de paradigma en el enfoque económico, fusionando creatividad y desarrollo sostenible. A medida que avanzamos hacia una era cada vez más digital y global, la promoción de esta economía creativa no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también enriquece nuestras vidas y fortalece la identidad cultural. Su potencial es vasto, sin embargo, se requiere de la colaboración entre gobiernos, industrias y comunidades es esencial para superar los desafíos y construir un futuro donde la creatividad sea un motor clave de progreso y bienestar.

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Como señaló el Premio Nobel de Economía, Amartya Sen: “El desarrollo no puede ser entendido solo en términos de crecimiento económico.”

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