En la actualidad, términos como teletrabajo, educación a distancia, reuniones virtuales, uso de plataformas como Zoom o Google Meet, son parte de nuestro lenguaje común, como resultado de la pandemia.
Si bien, estos modelos y herramientas han transformado los paradigmas educativos, laborales y culturales, tenemos que ser conscientes de que cada vez es más frecuente perder la atención del tema que estamos abordando.
Por ello, en esta oportunidad retomo lo que plantea el educador y escritor estadounidense James Lang, en el sentido de que, en particular en los salones de clase, los alumnos tienden a distraerse excesivamente por el uso de sus tabletas o teléfonos móviles, ya que les roban su atención.
En este mismo tenor, el especialista señala que la historia sobre la atención y la distracción nos enseña que tenemos cerebros que se distraen fácilmente y que siempre hemos tenido ese tipo de cerebros.
Asimismo, sostiene que, necesitamos ser capaces de concentrarnos en los demás o en una tarea, pero también ser conscientes de nuestro entorno y, pensando en términos evolutivos, no habría sido tan útil para nosotros estar rastreando una presa, sin ser consciente del hecho de que podemos convertirnos en una.
También puntualiza que siempre ha habido distracciones y en muchas ocasiones tenemos problemas para mantener la atención. Nunca hemos sido capaces de prestar atención tanto como parece que queremos o como nos gustaría hacerlo.
Por otro lado, lo que ha cambiado hoy en día es que la tecnología se ha vuelto realmente buena en robarnos la atención.
No obstante, Lang hace referencia a que una de las cosas que sabemos bien sobre la atención es que está impulsada por la curiosidad. Así que muchas veces, si tenemos una pregunta que queremos responder, vamos a prestar atención a eso y vamos a seguir ese proceso hasta que se obtenga la respuesta.
Sobre las alternativas para los docentes o profesores para mantener la atención de las y los alumnos, plantea que, la razón por la que los estudiantes no prestan atención en la escuela es porque es una experiencia completamente pasiva donde solo hablan los profesores. Así que lo que tenemos que hacer, en su lugar, es convertir esta experiencia en una completamente activa donde sí que harán cosas
y hablarán todo el tiempo. 
Sin duda, estos planteamientos nos hacen reflexionar sobre cómo los dispositivos y la tecnología nos han permitido modificar nuestros hábitos de aprendizaje y trabajo; sin embargo, también son un potente distractor que puede llevarnos a perder la atención de las clases, las reuniones virtuales o las sesiones en las que tenemos que estar concentrados para obtener resultados.
Y tú, ¿qué más nos puedes compartir sobre mantener la atención? Te invito a dejar tu mensaje en mi página de Facebook David Villanueva Lomelí. Con los Hashtags #Puebla y #VívelaBien.
Como mencionó el empresario estadounidense Jim Rohn: “Uno de los mejores regalos que puedes hacer a alguien es el regalo de la atención.”


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