Opiniones

Mitos y datos sobre las vacunas

Por: David Villanueva Lomelí

Las últimas semanas han sido complicadas por el incremento de contagios, hospitalizaciones y decesos a causa de la enfermedad ocasionada por el COVID-19.

Diferentes autoridades han hecho énfasis en la necesidad de mantener ciertas medidas para mitigar dichos incrementos, también se han difundido las ventajas y los beneficios de estar vacunados.

En este contexto, quiero abordar los principales mitos y las realidades que han identificado tanto la Organización Panamericana de la Salud, como los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos; ya que hay mucha información errónea o falsa, que se ha generado alrededor de dichos biológicos, por lo que saber qué fuentes de información son confiables puede resultar difícil.

Estos centros especializados hacen énfasis en que es necesario evaluar la información sobre las vacunas en Internet, así como verificar que la misma provenga de una fuente confiable y se actualice de forma regular.

Uno de los mitos que plantean, es el relacionado con la posibilidad de magnetizarse por la vacuna. La respuesta oficial es: vacunarse contra el COVID-19 no magnetiza a la persona, ni siquiera en la zona donde se aplica, que suele ser el brazo. Las vacunas contra el virus no contienen ingredientes que puedan producir un campo electromagnético en la zona de la inyección. Ninguna de las vacunas contiene metales.

Otro mito es el relacionado con la modificación del ADN como consecuencia de vacunarse, ante esta información, los CDC señalan que las vacunas contra el COVID-19 no modifican ni interactúan con el ADN de ningún modo. Tanto las vacunas ARNm, como las de vectores virales, contra la enfermedad, les dan instrucciones (material genético) a nuestras células para que comiencen a generar protección contra el virus.

Asimismo, circula la versión de que, por vacunarse, la persona se contagia de la enfermedad. De acuerdo con dichos centros, ninguna de las vacunas autorizadas contiene el virus vivo.

Otro dato falso que ha circulado en redes sociales o mensajes de texto es el que se vincula a los microchips que insertan en las personas. La Organización Panamericana de la Salud señala que esos componentes electrónicos nunca se han utilizado en ninguna vacuna y menos en las del COVID-19.

Asimismo, se ha difundido por diferentes medios que las vacunas causan infertilidad, a lo que dicha organización internacional reitera que no hay evidencia de que causen esa condición en las personas que se vacunen.

Ante el gran volumen de información falsa o confusa, así como de los mitos antes presentados, vale la pena señalar que las vacunas que actualmente se están aplicando en México y en otros países han sido estudiadas, probadas y que en caso de que generen efectos secundarios, se han reportado a las autoridades correspondientes.

Por lo que te invito a que, si ya te vacunaste, continúes con las medidas de prevención como el uso de mascarillas, además de evitar lugares cerrados y concurridos. Y en caso de que no lo hayas hecho, busques las opciones o las fechas que correspondan de acuerdo con las indicaciones de las autoridades de salud. Es momento de seguir cuidándonos todos.

Y tú, ¿qué otros mitos o datos falsos has escuchado sobre las vacunas? Te invito a dejar tu mensaje en mi página de Facebook David Villanueva Lomelí. Con los Hashtags #Puebla y #VívelaBien.

Como señaló el novelista inglés Aldous Huxley: “Una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante.”



Facebook: David Villanueva Lomelí

www.davidvillanueva.mx