Opiniones

Año Nuevo

Por: David Villanueva Lomelí

Comenzamos un nuevo año que nos invita a dejar atrás algunas cosas de 2018 y emprender nuevos retos. Significa otra oportunidad para ser mejores, hacer acuerdos, olvidar rencores y avanzar.

En la antigüedad, las diversas culturas que habitaron el territorio mexicano también celebraban el fin de un ciclo y el comienzo de otro.

Los mayas, aztecas y otras culturas prehispánicas concebían el tiempo de una manera muy distinta a la actual. Para ellos, el tiempo no era lineal, sino cíclico.

Cada determinado periodo, los acontecimientos más importantes se repetían, como las estaciones y los movimientos de los astros, los años de sequía o las épocas de inundaciones.

La fusión de sus diversos calendarios generó un “calendario total”, el cual abarcó una gran cantidad de años.

Alrededor del mundo existieron otras formas de medir los ciclos. El calendario romano, por ejemplo, comenzaba el primer día del mes de marzo. Sin embargo, era en el undécimo mes, el mes de enero, cuando los cónsules de la Antigua Roma asumían el gobierno.

Por esta razón, se modificó el sistema y los romanos dedicaron el primero de enero a Jano, el dios de las entradas y los comienzos y nombraron el mes en su honor.

Con cambios por parte de cónsules, emperadores y, finalmente, el papa Gregorio XIII, en 1582 se originó el calendario gregoriano que se utiliza actualmente en casi todo el mundo.

Desde entonces esta fecha es uno de los principales festejos alrededor del mundo.

Dentro de la cultura hispanoamericana tenemos una gran variedad de tradiciones que se utilizan como previsiones para tener un mejor año, por ejemplo, las 12 uvas que representan prosperidad y deseos; esparcir lentejas alrededor de la puerta como símbolo de abundancia; barrer el exterior de la casa para que todo lo malo del año anterior salga de ella, entre otros.

Este 2019 nos presentará retos y oportunidades para generar acuerdos, aprovechar oportunidades y cumplir propósitos. Que este inicio de año sea el punto de partida para hacer realidad nuestras aspiraciones.

Como dijo Vincent Van Gogh: “¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?”.